A igual que Elentir, yo también he visto hoy el cartel de Carrefour. Es algo curioso que llamen cochinos a los que usan bolsas de plástico cuando hace dos días ellos las daban gratis. Ellos parecen ser el principio de la nueva era. Tampoco entiendo qué pretende Carrefour insultando a sus potenciales clientes diciéndoles que usando bolsas de plástico son poco más que unos eco-sociópatas. Que dejen de repartir bolsas de plástico está muy bien, pero que insulten a quien aún lo hace, no les deja en muy buena posición.
Todo aquel que haya trabajado en una gran entidad ya sabe que este tipo de medidas o campañas se crean para estimular la demanda en la captación de nuevos clientes, o a una reducción de costes. Los eslogan siempre suelen ser los mismos: "para su comodidad…", "para su bien…" hemos hecho tal cosa u otra. Las campañas emocionales o de denuncia social suelen funcionar bien para la empresa ya que parte del coste se traslada al cliente con su consentimiento, por eso, todo es "por nuestro bien" y ellos parece que no ganen nada, cuando suele ser exactamente al revés. Cuando oiga cosas como "para su comodidad, bien…", en algo le van a fastidiar. Es una forma de no entrar en una guerra de precios y ganar mercado manteniendo márgenes o aumentándolos. En este caso de las bolsas de plástico se han puesto al lado de la administración pasándose la elección del consumir por el arco de triunfo. ¿Por qué no dan dos opciones, usar bolsas de plástico y ecológicas? La respuesta es evidente, todo el mundo usaría de plástico.
Bueno, la empresa puede hacer lo que quiera para ganar dinero, pero lo que sí es irritante de las empresas, especialmente de las grandes, es la doble moral que usan para captar clientes. Ahora, no usar bolsas de plástico se va a poner de moda —ya ha empezado el lavado de cerebro mediático en prensa y TV, esto es, el de masas, pero aún no ha entrado del todo. Además, tarde o temprano van a prohibir las bolsas de plástico por ley. En este sentido, la empresa sabe que no habrá competencia ni rivalidad entre marcas. No habrá centros donde haya bolsas de plástico y otros donde no. Es una guerra fácil de ganar ya que no hay libre elección, entrará la mano contundente del Estado a machacar, a imponer las normas. Carrefour intenta adelantarse a esta situación para estar preparado en el futuro.
Carrefour no es un centro cívico, es una empresa. Si nos la miramos un poco detenidamente no es, como pretende, tan ONG, políticamente correcta ni guay cuando lideraba las denuncias por dumping (venta a pérdidas) del sector. Es curioso que en ese momento no montasen ninguna web ni hiciese anuncios alardeando de su supuesta técnica de ventas ilegal. A mí me parece muy bien que las empresas hagan dumping, es ofrecer los productos más baratos al consumidor. ¿Dónde está el problema? (En realidad, la teoría clásica del monopolio es totalmente falsa). ¿Pero por qué esta doble moral?
La empresa tampoco parece muy ONG a juicio de las denuncias de sus sindicatos. ¿Quieren salvar al mundo pero son incapaces de dar condiciones "decentes" a sus empleados? CNT montó el año pasado una campaña contra Carrefour por acosar a los miembros del sindicato. ¿Por qué la compañía no hizo una web ni puso carteles publicitarios diciendo que estaba acosando a sus trabajadores? Creo que a eso se le llama doble moral. A finales del año pasado también, el sindicato LAB denunciaba que Carrefour estaba despidiendo a empleados de forma poco transparente. Lo mismo que antes. ¿Por qué no puso pancartas anunciando sus despidos? En este caso tampoco parece ser muy fiel a su visión políticamente correcta.
Ahora nos vamos a la web del grupo, a la sección "el compromiso social" y nos encontramos algo divertidísimo:
"Carrefour es una empresa socialmente responsable que, consciente del papel que juega en la sociedad, apuesta por realizar acciones de apoyo social encaminadas a mejorar la situación de los más desfavorecidos".
¡Ja! Que se lo pregunten a los sindicatos y trabajadores. A ver qué piensan ellos.
Siguiendo con las bolsas. Ayer, la Asociación Española de Industriales de Plásticos (ANAIP), que no es más que un lobby que defiende sus intereses, denunció que la reciente concienciación de Carrefour es muy lucrativa y poco tienen que ver con su cara de ONG:
"… Con la supresión de las bolsas, estas compañías ya no tendrán que pagar la tarifa correspondiente al 'punto verde' de Ecomebes, en concepto de separación de materiales y reciclaje. 'Si cada uno de estos grupos producía 6.000 toneladas de bolsas y pagaban 0,34 céntimos de euro por kilo, la cantidad que ahorrarán es muy significativa', añadió".
Además:
"Por otra parte, Gallego criticó que las bolsas de rafia reutilizables que Carrefour ofrecerá como alternativa 'no serán del todo biodegradables ni fácilmente reciclables'".
En fin, que ya no saben qué hacer para vender, pero esto de insultar al consumidor para aumentar ventas no deja de ser chocante. Tal vez no tanto como hacerse pasar por un salvador del planeta y un redentor social, a la vez que es el martillo de sus trabajadores y sindicatos. La doble moral vende muy bien, especialmente para Carrefour, que como muestra la foto de este blog, ya hace tiempo que la practica trasladando los cotes al cliente (seguro que usted no vio estos carteles). Por nuestro bien, claro. Que no falte la dosis moralista.